Las previsiones de crecimiento del tráfico en el aeropuerto de Málaga impulsaron a Aena a acometer una ampliación que lo adecuara a la creciente demanda turística, una de las mayores de los aeropuertos españoles. Para organizar esta gran superficie de tránsitos de pasajeros, aviones y automóviles se diseñó una gran cubierta modular que albergara los espacios de facturación y embarque, en continuidad con el espacio exterior. Para su diseño se tuvieron en cuenta los parámetros de sostenibilidad y alta eficiencia energética.
Propiedad: Aena
Proyecto Básico: 2002
Proyecto Constructivo: 2003
Fecha prevista de Obra: 2004 - 2010
Volumen de Obra: 350.000 m2